#098: No todos los libros se escriben igual
Proceso de escritura. Música que me deja un mensaje que no puedo ignorar.
No todos los libros se escriben igual. No todos nacen de la misma pulsión, ni tienen el mismo proceso, ni se inspiran del mismo modo, ni se redacta de la misma manera. Y conforme más tiempo paso frente al cuaderno o frente al teclado tengo cada vez más claro que lo que una vez me funcionó puede que a la siguiente ni por asomo.
Hago memoria y es que no repito proceso.
Recuerdo mi primer intento de novela, que mi yo adolescente escribió con cuatro nociones en el procesador de texto. Ahora, en el presente, tengo claro que ni sería capaz de hacerlo en el procesador ni directamente en el ordenador, que tendría que pasar por un proceso a mano previo. Bueno, también tengo claro que ahora mismo no me veo capaz de escribir una novela ni la idea me atrae lo más mínimo. Pero en ese momento era lo que necesitaba escribir y es como que surgió.
Conservo dos poemarios que reposan en el fondo de mi cajón. Dos obras poéticas escritas en años diversos que me ayudaron a ser quien soy y a las que debo una experimentación intensa. Una la escribí enteramente a mano, a lápiz, jugando con métricas y rimas entre sonetos, liras y algún otro tipo de verso que ahora no recuerdo. La otra fue algo más trabajado y currado, un concepto interesante. La influencia del estudio del EIR1 creo que se palpaba mientras escribía.
Luego vino Catenarias. Si existe la definición de catarsis fue la escritura de ese libro: notas y notas de móvil se alternaban con espacios largos de silencio en el cuaderno. No había otra forma de escribir la pandemia que esa.
Hay otro libro más, que no ha visto la luz y reposa en el cajón, esperando reescritura. Hablé de él en mi blog bajo el nombre de Proyecto Silencio. No sé cuántas veces he reescrito lo mismo, ni cuántas he impreso lo que tenía para ir tachando y volviendo a dar vueltas a los conceptos. Y lo que queda, aunque de momento lo dejo resposar.
Proyecto CV, del que he hablando muchas veces por aquí, es otro proceso diferente también. Lleva más de diez años conmigo, he escrito varias ediciones del NaNoWriMo2 diferentes guiones organizando ideas, apuntando artículos, lecturas y pensando cómo estructurarlo, cómo trazar lo más importante. Ha sido el proceso más largo hasta la fecha, un libro del que estoy muy orgullosa. Libro que estoy moviendo entre editoriales, buscándole su hueco.
Y ahora llega Llar. Llega el momento de pensar en su escritura y descubro, casi como si fuera nueva en esto, que lo que antes me ha valido, ahora no me funciona. Experimento, pruebo, trato de hacer lo que he hecho en otras ocasiones y me encuentro con que la realidad me devuelve que este libro no puede escribirse igual a otros. Que precisa su proceso y todavía me toca descubrirlo.
Así que no, no todos los libros se escriben igual.
💉Lo último de Plan de cuidados literario
Esta semana la gran protagonista son dos canciones. De ambas canciones he sacado unas frases que me llevan persiguiendo semanas y han acabado en el cuaderno. Y cuando eso pasa, es un patrón de que algo hay seguro.
¿Afectarán o no a lo que quiero escribir? Me tocará ir averiguándolo en el proceso.
💉Qué estoy leyendo
Esta semana es una combinación de lecturas.
Por un lado, sigo con Bleach cuando puedo. Sigo avanzando con el arco argumental de Hueco Mundo y me queda manga aún para rato. Por medio, voy alternando con una lectura en papel: El arte de imaginar, de Berta del Río. Uno de los libritos de la colección de minis de Barlin Libros que, en los tiempos que corren, es de lo más necesario. Formas de resistencia, utopía y distopía, presente y esperanza de futuro se conjugan en este pequeño ensayo de lo más jugoso que estoy ya casi terminando.
La verdad es que los minis de Barlin Libros los colecciono todos porque me parecen muy bien escritos. Gran obra de selección editorial que están haciendo con estos ensayos tan condensados.
💉Inspiración musical
A pesar de que hablo de música y de canciones en la entrada del blog de esta semana, tenía muy clara la inspiración musical que quería compartir hoy. Ni más ni menos que con lo que me he levantado en la mañana del domingo tarareando:
A veces el cuerpo se levanta así y pide algo más clásico. Y si ya encima se lo doy mientras tecleo esta newsletter, mejor.
Gracias, como siempre, por la suscripción y la lectura. Nos leemos la próxima semana.
EIR: Enfermero Interno Residente. Examen anual convocado por el Ministerio de Sanidad que se hace para acceder a las especialidades de enfermería, que implica después dos años de formación como residente. Es un examen muy duro, largo y complejo. El equivalente del MIR de medicina, vamos. Me he presentado a dicho examen en siete ocasiones, todas ellas estudiando. Quería ser enfermera especialista de Comunitaria. Por suerte, he acabado trabajando en Atención Primaria igualmente.



Todo tiene su proceso, inevitablemente. No todas las ideas llegan igual ni se desarrollan de la misma manera. Es curioso porque te entiendo muy bien por la historia que estoy escribiendo ahora. Normalmente, cuando empiezo con una historia, tengo ilusión, voy construyendo su mundo poco a poco. Con esta... Nada de lo anterior sirve ni me ha preparado para esto. Y, sin embargo, sin ese trabajo previo creo que no habría sacado nada de esta semana de impulso creativo. No siempre es igual, está claro, aunque, al final, lo único que importa es sacar lo que hay dentro, lo que espera a ser contado. ¡Ánimo con Llar! El proceso lento también se disfruta, yo diría que más que el proceso arrollador. Feliz lunes.
Un abrazo.