#115: Ser flâneuse
Me doy perfecta cuenta releyéndome a lo largo de los años.
Cuando me presento al mundo y lo hago denominándome “flâneuse” no lo hago por moda o porque sea una palabra bonita (que lo es), recién descubierta, a la que abrazo para hacerla mía.
Cuando hablo de ser flâneuse me encuentro con notas de 2008 o 2009 para una idea de novela de entonces que implicaba mapas, fotos y excursiones varias por mi Málaga natal. Hablo de avanzar en el tiempo y pararme en anotaciones más adelante hablando de tal paisaje o tal persona que he visto, de esto otro que me ha llamado la atención en el paseo de ese día. O de las ganas de pasear “cámara y libreta en mano”, como anoté en enero de 2014. Por ejemplo.
Llevo toda una vida adulta de dar vueltas, de buscar el recoveco, de exploración casual. Todo un tiempo en que me he ido con mi vieja cámara encima porque quería hacer tal o cual foto. O anotar algo. Buscaba, deambulaba, caminaba.
Y ya no es tanto lo que tenga o deje de tener capturado a lo largo de los años. Es que los cuadernos siguen creciendo, la sed no se sacia, las ganas de seguir perdiéndome y explorando, mirando con ojos curiosos, nada de eso cesa. No se detiene esta sed. Solo se vierte a lo largo de cientos de páginas, alimentan mi creatividad y dan alas a mi escritura.
Me doy perfecta cuenta releyéndome a lo largo de los años. Está todo ahí, esperándome. Queriendo cristalizarse en el próximo verso que escriba.
💉Especial verano
He revisado ya 16 de mis 34 cuadernos. He estado tomando notas muy interesantes sobre algunas ideas de futuros proyectos (y dónde encontrar el inicio, cuando vaya a escribirlas).
Para que nos situemos mejor: me quedé leyendo en finales de mayo de 2022. Y sé que me espera tremendo viaje en los cuadernos que me quedan, que han sido unos cuatro años muy intensos y con mil cambios vitales.
💉Qué estoy leyendo
Ha sido el momento de beberme un poemario que ha sido muy especial: Chispitas de carne, de Bibiana Collado. El deseo, la pareja, las ganas de ampliar la familia, todo está ahí, de la forma más intensa. Las nanas que salen al final me encantaron.
Para esta semana tengo dos libros, que iré intercalando: Tras los pasos de Jane Austen, de Espido Freire, y Theodora’s Tea Shop, de Christy Anne Jones. Porque un verano sin leer algo de Austen me sabe a poca cosa. Y el libro de Christy es puro fomo. Sigo a la autora desde hace años en Youtube, adoro sus rutinas de escritura, y tras verla tantos años trabajando en su libro de fantasía no podía perderme esta novela. A ver qué tal ambas lecturas.
💉Inspiración musical
Ni cotizaba la canción de esta semana. Electric Callboy sacaron disco el viernes pasado y ya sabía, de una semana antes, cuál iba a ser la canción que compartiría en esta entrega: mi obsesión del año, mi canción favorita de ellos, el temazo que da nombre al disco.
Somos tres fans en casa de este grupo, así que lo estamos disfrutando muchísimo.
Gracias, como siempre, por la suscripción y la lectura. Nos leemos la próxima semana.



Gracias por esta entrada, creo que necesitaba sentir esa energía tuya de escritora que pasea y flanea, luego escribe, relee y sigue jugando a explorarse en sus palabras...
Ah, sí, decirte también que me gusta leerla entera en el correo y si me resuena, entro aquí y te comento lo que sea.
Hoy me levanté con el ánimo de escritura un poco decaído, pero leer la emoción y la ilusión que destilan tus palabras me ha devuelto un poco "la sed". Yo también soy paseanta, ya no tan incansable como antes, pero cuánto se disfruta y se lleva una a casa de vuelta. ☺️